Cuando ser cómodo era herejía, Bikkembergs se atrevió a creer…En pleno fin de siglo XX las pasarelas parecían esquivar el confort hasta que llegaron las sandalias Bikkembergs: dos tiras, dos hebillas, y una actitud que lo cambia todo. No eran solo zapatos. Eran una declaración de intenciones. Estos son los secretos de su éxito.
Historia de un icono
Dirk Bikkembergs nació en Alemania pero creció en Bélgica, donde se formó en la prestigiosa Academia de Amberes junto a los célebres “Seis de Amberes”. Su visión fusiona la precisión del diseño militar con la sensualidad atlética, convirtiéndolo en pionero del sport couture. El diseñador belga encontró en el calzado una de sus formas más puras de expresión. Las sandalias con doble tira y hebilla, inspiradas en la estética militar y el atletismo urbano, se convirtieron en un icono de la marca. Más cerca de un manifiesto que de un accesorio.
A mediados de los 2000, su silueta robusta y sin complejos saltó de las pasarelas al asfalto. Las llevaron futbolistas de élite (cuota cani checked), modelos off-duty y creadores de estilo que no pedían permiso. El resto es historia: las sandalias Bikkembergs dejaron de ser una rareza para convertirse en símbolo.
Por qué arrasan en cuatro claves
- Diseño brutalista, pero funcional.
Minimalismo con carácter. Su estructura casi industrial se equilibra con una sorprendente ergonomía. - Unisex desde siempre.
Aunque nacieron en colecciones masculinas, su adopción por parte de mujeres con estilo ha sido constante. Como nuestros relojes. - Combina con todo (si sabes cómo).
Desde pantalones sastre hasta bermudas de lino, pasando por vestidos de punto y calcetines gruesos.
No siguen la moda: la crean.
Aparecen y desaparecen de los radares del hype, pero nunca pierden su estatus. Son atemporales como un trench bien cortado o una camiseta blanca de algodón grueso.
I love you Bikkembergs
Timothée Chalamet las ha lucido con total looks monocromáticos. En 2022, se plantó con unas Bikkembergs negras y traje fluido en una sesión para GQ, demostrando que la elegancia puede pisar fuerte y sin cordones.
Zoë Kravitz las lleva con vestidos vaporosos y gafas de sol oversized. Se dejó ver con ellas en una escapada a Tulum, combinándolas con un slip dress de seda blanca y un tote de rafia. Todo effortless, todo perfecto.
Harry Styles las sube al podio con calcetines blancos y pantalón ancho. Una tarde de agosto en Sunset Boulevard, los paparazzi lo cazaron con las Bikkembergs puestas y una copia de “Just Kids” de Patti Smith bajo el brazo. Nadie más podía.
Rami Malek las convierte en su opción post-red carpet. Tras los Globos de Oro de 2021, fue fotografiado saliendo del afterparty con esmoquin desabrochado, copa en mano… y sandalias Bikkembergs. Impecable hasta los pies.
5 cosas que (quizá) no sabías de las sandalias Bikkembergs
- La colab más random: En 2009, Bikkembergs lanzó una edición limitada de sandalias junto a un equipo de fútbol femenino sueco. El packaging incluía un silbato. Literal.
- El modelo más caro: Una versión hecha a mano en Italia con piel de cocodrilo teñida en azul noche y hebillas bañadas en oro alcanzó los 1.100 € en retail. Sí, sandalias.
- Materiales fuera de lo común: Existen prototipos experimentales en neopreno reciclado de trajes de buzo, lanzados en ferias de diseño sostenible, nunca comercializados.
- Ventas estimadas: Se calcula que se han vendido más de 320.000 pares desde su lanzamiento, convirtiéndolas en uno de los productos más vendidos (y rentables) de la marca.
- Inspiración (y fusilamiento) global: Desde Zara hasta marcas de lujo como Rick Owens, al menos 16.922 marcas – sí, alguien se ha tomado el tiempo de contarlas – han replicado el diseño con pequeñas variaciones. Ninguna con el mismo peso simbólico.
Tips de estilista para llevarlas con rollito
Si vas informal: vaqueros amplios + camiseta sin mangas + gafas de pasta = win. Remata con un tote desgastado o una mochila de piel, y tienes look festivalero sin forzar.
Si quieres sofisticación: pantalón recto beige + camisa abierta + cadenas finas. Funciona igual de bien en una terraza de hotel que en una inauguración de galería.
¿Con calcetines? SÍ, pero con cabeza: mejor si son gruesos, de canalé o rizo, y en colores neutros. Piensa más en diseñador japonés que en turista alemán.
Pro tip: El total black con sandalias Bikkembergs suma +10 puntos de actitud. Y si le añades una chaqueta de cuero desestructurada, directamente cambias de liga.
Woodenson las ama. Porque donde hay carácter, hay estilo. Y si es cómodo, mejor todavía.